
DOCUMENTO: Evaluación de la
Estrategia L+B 1998...2002
El hombre, desde que surge como
especie, ha extendido su territorio hasta las últimas fronteras del planeta. La invasión
antrópica, dadas las premisas de la especificidad biológica humana, ha sido en el fondo
un hecho natural como lo es en ciertas condiciones la invasión de una región por parte
de los saltamontes. Pero, con la misma naturalidad, tras haber consumido todo lo
consumible, los saltamontes mueren.
Para no seguir esta misma suerte, el hombre debe aprovechar su inteligencia, su capacidad
de previsión: respetar los equilibrios naturales no es, en absoluto, un comportamiento
natural. Es un hecho profundamente cultural y, por ello, profundamente artificial. El
antiguo cazador de las sabanas debe poner freno a su instinto depredador.
Se trata de desarrollar una nueva cultura que se base no sólo en la habilidad
técnica del hombre, sino también en su sabiduría; no sólo en su capacidad de modificar
la naturaleza, sino también en la de comprenderla; una cultura en la que el hombre no
sólo sea capaz de dar nuevas calidades a lo artificial, sino también de garantizar la
continuidad del frágil sustrato natural en el que se basa todo lo existente y su propia
esperanza de vida.
Enzio Manzini (Artefactos. Hacia una nueva ecología del ambiente artificial) |