6. El escenario Lanzarote en la Biosfera y la preservación del sistema insular: una moratoria a 10 años para contener el crecimiento y transformar las bases del desarrollo insular

 

6.1 Principales orientaciones y programas de actuación

La E.L+B. se concibe como una alternativa necesaria frente al conjunto de amenazas que se ciernen sobre Lanzarote, en el caso de que se llegaran a concretar las tendencias descritas en el apartado anterior.

Orientaciones fundamentales de la E.L+B.

Las orientaciones fundamentales de la E.L+B. son dos: preservar los equilibrios básicos del sistema insular y mejorar la calidad de vida de la población lanzaroteña y de sus visitantes. Y tales directrices no se plantean desde un conservacionismo imposible, sino desde un planteamiento orientado por la sostenibilidad y la compatibilidad entre las necesidades humanas, económicas y ecológicas de la Isla.

Clarificada estas orientaciones, también hay que decir que éstas son viables. Y lo son si se cumplen dos condiciones. La primera es contener el aumento de la población flotante sobre la Isla, lo que, asumida la evolución demográfica de los residentes, obliga a limitar el crecimiento turístico, reduciendo a su vez y estableciendo unas escalas y ritmos compatibles con la capacidad de asimilación de la Isla. La segunda se refiere a la necesidad de reorientar aspectos clave del sistema insular con criterios de sostenibilidad y eficiencia.

No resulta oportuno, sin embargo, limitar por ahora la amplia capacidad alojativa residencial existente en el interior y zonas turísticas de la Isla; no parece existir peligro de desbordamiento inmediato en este sentido, y cualquier restricción en esa dirección podría disparar procesos especulativos, que acabarían repercutiendo en el encarecimiento de los precios finales de la vivienda para la población isleña. Sin embargo, si esta tendencia cambiara en el futuro, estableciéndose una corriente inmigratoria de nuevos sectores con buenas posiciones económicas y profesionales, en busca de atractivos lugares de residencia, sería necesario anticipar a tiempo las medidas oportunas. Por ello y por prudencia, el planeamiento municipal debería graduar la clasificación de la reserva de suelo residencial en función de las necesidades reales de cada momento.

Las ocho grandes líneas de acción

Con estas orientaciones, la E.L+B. plantea ocho grandes líneas de acción que se muestran en la página siguiente, junto con las medidas propuestas, que se detallan en el anexo II.