Proyecto LIFE > problemática insular
Lanzarote acumula una rica experiencia tratando de dar respuestas a los retos del desarrollo sostenible. No obstante, a pesar de la fecunda trayectoria seguida, esa misma experiencia indica que es preciso renovar las líneas de trabajo hacia la sostenibilidad.

30 años de trabajo: un largo proceso de sensibilización social.

Declarada Reserva de Biosfera en 1993, Lanzarote cuenta con una trayectoria de más de treinta años tratando de orientar su desarrollo turístico y general hacia formas más sostenibles. Un trayecto que se ha nutrido y, a la vez, ha alimentado una amplia sensibilización y participación social, y que ha producido toda una serie de instrumentos que, convenientemente orientados y actualizados, permiten visualizar un escenario de avance en la Isla.

La labor realizada por César Manrique y José Ramírez en los años sesenta y setenta, el Plan Insular de Ordenación (PIO), de 1991, la Estrategia de Desarrollo Sostenible “Lanzarote en la Biosfera”, de 1997, la “moratoria turística insular”, de 2000; y, por último, el programa Life “Life Lanzarote 2001 - 2004", constituyen los hitos de un proceso dirigido a encauzar sosteniblemente el desarrollo insular.

El PIO de 1991 anuló cerca de una veintena de planes urbanísticos, desclasificó más de 250.000 plazas turísticas, introdujo medidas para reducir el ritmo de crecimiento, protegió el conjunto del territorio insular... y desde entonces, no sólo no se han aprobado nuevos planes urbanísticos, sino que se ha profundizado en dicha línea de contención del crecimiento, hasta la reciente aprobación, en el año 2000, de la denominada “moratoria turística insular”. Esta medida es el resultado más visible de que, en 1997, el Cabildo de Lanzarote, a través de un proyecto Life, elaborara la Estrategia “Lanzarote en la Biosfera”, una propuesta integral con 8 líneas de acción y 27 programas de actuación para un desarrollo sostenible de la Isla. El Life impulsó el Consejo de la Reserva de Biosfera, un foro de participación público-privada al que pertenecen las instituciones públicas y los agentes económicos y sociales más representativos de la Isla.



LANZAROTE, UNA EVOLUCIÓN PREOCUPANTE

A pesar de todas las medidas adoptadas hasta el momento, la situación actual de la Isla es muy preocupante. Un análisis provisional del período 1996-2001 confirma tanto la dificultad de reorientar el modelo como la insostenibilidad de los ritmos de desarrollo vigentes: densidades, relaciones poblacionales, biodiversidad, consumos, emisiones... De la mano del crecimiento turístico, la isla ha desbordado su capacidad de oferta laboral propia, y ha inducido una inmigración de mano de obra exterior tan importante y rápida (el 45% de los residentes no ha nacido en la Isla), que inevitablemente está dificultando los deseables procesos de integración y cohesión social.

Por lo tanto, el tema crucial de Lanzarote hoy en día sigue centrado en el desbordamiento de la presión humana originado por el crecimiento turístico, comprometido antes del PIO de 1991, sobre un sistema insular muy frágil desde el punto de vista sociocultural y medioambiental. El crecimiento turístico ha sido tan rápido y potente que ha multiplicado la presión humana sobre la Isla (de 90 a 183 habitantes/km2 desde 1987 a 2000), desbordando los límites tolerables e induciendo toda una serie de desequilibrios generales en los ecosistemas básicos. La Estrategia de Desarrollo Sostenible “Lanzarote en la Biosfera” advirtió que las tendencias del desarrollo insular eran insostenibles y creó un espacio de reflexión de 10 años (2000-2010) para establecer los escenarios e instrumentos de cambio deseables.

El espacio de reflexión de 10 años se instrumentalizó mediante una Revisión Parcial del PIO, medida popularizada bajo el nombre de “moratoria turística insular”. Ésta estableció una nueva programación de plazas turísticas y residenciales en zonas turísticas, reduciendo a 10.707 las plazas turísticas que podrán construirse hasta el año 2010, a la vez que abrió un debate social sobre cuál debe ser el techo definitivo transcurrido el período decenal señalado.

Sin embargo, la potencialidad del crecimiento de las zonas turísticas sigue siendo excesiva. Actualmente hay censadas 60.000 plazas, sin contabilizar la segunda residencia. Pero, una vez transcurra el período de 10 años de la “moratoria turística”, las cifras anteriores podrían aumentar hasta alcanzar las 95.437 plazas turísticas y 58.000 de segunda residencia, si no se toman nuevas medidas limitativas. Estas cifras resultan inviables y llevarían a duplicar la presión humana sobre la Isla y a agudizar los desequilibrios poblacionales, lo que supondría la transformación y desbordamiento definitivo del sistema insular. La situación se visualiza en el siguiente cuadro:



CRECIMIENTO TURÍSTICO POTENCIAL DE LANZAROTE (1)



Situación legal plazas Hoteles y Apartamentos
2ª Residencia
Total

Situación legal plazas

Hoteles y Apartamentos

2ª Residencia

Total

1. Plazas legalizadas

47.000

7.200 (*)

54.200

2. Plazas funcionando

11.600

 

11.600

3. Plazas expectantes

36.200

39.600(**)

75.800

4. Total conceptos 1+2+3

94.800

46.800

141.600

Total plazas PIO

95.400

58.700

154.100


Dado este contexto y a la vista de cómo ha sido formulado, el nuevo Life se inserta en el centro de la problemática del desarrollo de la Isla. Y ello porque el Life tiene la vocación de erigirse en un renovado e innovador episodio institucional y social que impulsa el viejo proceso insular de avance hacia la sostenibilidad.



El “Life”, un nuevo episodio del proceso de avance hacia la sostenibilidad insular.

Al explorar nuevas líneas de acción, financiación y fiscalidad para la Reserva de Biosfera de Lanzarote, el Life abre dos grandes direcciones sobre las que trabajar:

Una dirección interna.

Permite reorganizar el plan de trabajo inicial con visión de conjunto y mayor alcance, al amparo de la iniciativa adoptada por el Gobierno regional de establecer límites al crecimiento turístico para el conjunto de las Islas Canarias.

Una dirección externa.

Ofrece a la Unión Europea una primera visión del nuevo Life como un proceso dinámico que pretende combinar aprendizaje, sensibilización social y transformación de la realidad.

Al surgir problemas nuevos y aumentar su grado de complejidad, en la Isla se han formulado a la vez nuevos interrogantes que conllevan la búsqueda de nuevas respuestas relacionadas con el desarrollo sostenible. Fruto de este proceso de reflexión existe un amplio consenso en la Isla sobre dos grandes necesidades:

* Estabilizar la situación actual conteniendo nuevos crecimientos turísticos.

* Poner en práctica el conjunto de los programas contenidos en la Estrategia “Lanzarote en la Biosfera”.


La resolución de las dos necesidades citadas conlleva explorar una nueva concepción del desarrollo turístico mucho más rica que el simple crecimiento del parque alojativo, o la definición de nuevos instrumentos (legales y de otro tipo) para contener el crecimiento de las plazas turísticas. También se ve la conveniencia de actuar a la vez tanto sobre la oferta como sobre la demanda, indagando mecanismos que permitan regular el acceso a la Isla por sus puertas de entrada (puertos y aeropuerto) con el fin de contener al desbordamiento de la capacidad de carga. Pero ello sólo es factible si, paralelamente, se crea una nueva lógica económica alrededor de nuevos instrumentos financieros y de fiscalidad y se articula una nueva relación entre el turismo y la población local a través de los estilos de vida.

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