VII Congreso de Patrimonio Histórico: Arqueología en Canarias: Territorio y Sociedad

Celebramos este Congreso en un momento en el que sigue siendo necesario confrontar planteamientos en tanto carecemos de un foro permanente de encuentro y escasean las publicaciones especializadas. A la par, son pocas  las investigaciones directas que se llevan a cabo en estos territorios insulares insertadas en un plan de trabajo enmarcado en el Archipiélago y Continente así como aquellas otras que revisan materias ya acreditadas desde hace décadas.

Lo mejor que le puede pasar al colectivo de profesionales que se ocupa de investigar el pasado es desear un encuentro para avanzar. Lo que nos une es el interés por escuchar y reflexionar sobre temáticas que nos interesan y avanzar, aunque ello signifique cambiar de opinión, o tomar prestada la de otra persona que piense diferente.

El deseo de vernos suple las carencias de las que adolece la Arqueología y resulta una ventaja conocer cuáles son estas faltas, identificarlas para poder dar otro paso.

Creado el foro con la celebración de este Congreso, advertimos infinidad de elementos óptimos que se suceden a la vez que se aligera el peso de las citadas deficiencias.

El temario de este Programa además de constituir el motivo de encuentro es una justificación para celebrarlo, porque como posiblemente comprobemos, concluido éste, son tantas y tan heterogéneas las relaciones de los aspectos centrales con otras temáticas, que las expresiones rupestres y el poblamiento pueden considerarse una parte y a la vez un todo, en tanto envuelven a un largo temario y se recubren con otros tantos contenidos.

Ante un inicial intento de equilibrio cuantitativo en ambas temáticas objeto de atención en este Congreso, optamos por entender que una y otra confluyen y resultan tangencialmente sinónimas.

Puede resultar inapropiado contar con los Cabildos Insulares para conocer las intervenciones rupestres de cada una de las islas, en tanto en ellos no residen las competencias investigadoras reservadas para otras entidades como las universidades y los museos. La realidad es bien distinta y ésta depende del interés y capacidad que demuestren los Servicios o Unidades de Patrimonio en su necesidad de conocer el territorio para gestionar las competencias patrimoniales de cada isla. Independientemente de ello, de dónde resida esta responsabilidad, nos parece que tanto la universidad como los cabildos son entes muy competentes para ampliar el conocimiento y especialmente para proteger, divulgar y conservar todos aquellos elementos tangibles o inmateriales que forman parte de la arqueología canaria.

Ya lo sabemos: la gestión de las obligaciones transferidas a los cabildos o reservadas en la Comunidad, las propias de las universidades, las tareas de las empresas patrimoniales, de los museos, parques, etc. tienen un mismo fin, la participación de la ciudadanía en su uso y su disfrute a fin de ir adquiriendo cotas de felicidad en nuestro paso por esta vida. 

Atendiendo al programa, nos interesa ampliar el conocimiento del contenido rupestre de las islas, específicamente el abecedario de los alfabetos que se han escrito en las piedras y en menor grado en otros soportes. Igualmente nos incumbe su autoría y todo lo que gira en torno a la población que llega, se reproduce y perpetúa en este Archipiélago. Para saber de los de aquí, levantamos la vista desde estas ocho peñas para fijarnos en el norte del Continente, que nos dice mucho y todo aquello que no podemos obviar.

Una buena parte del trabajo que desarrollan los Cabildos se encuentra en el exterior de las oficinas, e incluso las funciones que se despliegan y generan en ellas tienen fundamento en el territorio, el que se precisa conocer, pateándolo, observándolo, bajándolo y alargándonos hasta dar con el mar. Algunas islas cuentan, para acometer esta extraordinaria tarea, con una cohorte insustituible de personas, que sabiendo de la importancia de su herencia cultural no dejan solos a los cabildos, poniéndolos a prueba cada día en cualquier acción que es preciso emprender para conocer, proteger y divulgar.

El Cabildo de Lanzarote es consciente de la existencia de una ciudadanía que desarrolla una labor inestimable para la comunidad, reconociendo su dedicación a unas pocas de ellas en anteriores congresos. Todas las personas que han sido reconocidas merecen ser recordadas, aunque por una causa temporal conmemoramos con estas palabras y con nuestra memoria al “Hombre Castillo” que sigue siendo para este Servicio don Rafael Cabrera Díaz.

Esta Isla no resulta excepcional en este aspecto, puesto que La Palma es igualmente próspera en esta partficipación ciudadana que no descuida su legado cultural, ni permite que lo haga exclusivamente la administración insular. Como consecuencia de ello este Congreso reconoce y homenajea el trabajo de don Carlos Cecilio Rodríguez López del Colectivo Jurria Tenerra, don Carlos Asterio Abreu Díaz y don Andrés Casiano Melián Cruz, del Colectivo Arique.

VII Congreso de Patrimonio Histórico. Cabildo Insular de Lanzarote.Diseño: Solucionet.com