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El adulto hembra hace la puesta
en la corona de las palmeras más tiernas. Las larvas (que
viven de 2 a 4 meses) al crecer penetran por el capitel directamente
al tronco alimentándose del sistema vascular del tallo
y labrando galerías de hasta más de 1 metro de longitud.
Come y tritura el tronco, produciéndose una fermentación
(aumento de la temperatura en el interior y mal olor), por lo
que aparece apelmazada la fibra del tallo.

Se prohíbe la poda para evitar
el reclamo. El insecto adulto se
encuentra fuertemente atraído por el olor de la savia fresca
de la palmera.
Es una afección muy
difícil de detectar en estados incipientes, de manera que
cuando se detecta, el daño ocasionado a la palmera suele
ser irreversible.
Síntomas:
- Hojas centrales amarilleadas y marchitas.
- Retorcimientos de las hojas más externas sobre el nervio
central que adquieren un color pajizo o se caen.
- Fibra apelmazada.
- Hojas secas en el ojo de la palmera.
- Larvas en interior del tallo.
- Capullos en la base de las tabalas (hojas).
El ataque a la larva es muy
complicado de observar, puesto que se encuentra en el interior
del tallo, y es por eso que la detección de los síntomas
puede ser tardía, cuando el daño es muy elevado.

Galería oradada en el interior
de una palmera
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