El Picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus, Olivier 1790) también conocido como
escarabajo o curculiónido ferruginoso es, potencialmente, la plaga más preocupante
actualmente para los palmerales de las Islas Canarias.
Se trata de un insecto perteneciente a la familia de
los gorgojos (curculiónidos) y es originario de las áreas tropicales del
Sudeste Asiático y Polinesia. Hasta 1987 se encontraba en la caña de azúcar, y, debido
a la importación de palmeras asiáticas para el mercado turístico del norte de África,
se expandió a Egipto y zonas limítrofes.

Su entrada en España se produjo por el litoral
andaluz a través de palmeras datileras adultas infestadas procedentes de Egipto y
destinadas a la jardinería. Fue detectado por primera vez en la localidad costera
granadina de Almuñecar en 1995 y, posteriormente, en localidades del litoral malagueño y
de la Comunidad Valenciana (2004) en donde miles de palmeras están sufriendo desde
entonces al ataque de este insecto.
Se ha detectado, principalmente, en la Palmera datilera (Phoenix
dactylifera) y Palmera canaria (Phoenix canariensis). También en otras como
el Cocotero (Cocos nucifera) y la Palmera de Guinea (Elais guineensis).
No se detecta su presencia en el resto de palmeras habituales en la jardinería.
Su particular apetencia por la Palmera canaria frente a otras
especies es debida principalmente a su riqueza en savia, la mayor masa de tejidos y la
falta de resistencia.
En las Islas Canarias se detecta por primera vez en octubre de
2005 en las islas de Fuerteventura y Gran Canaria. Sin embargo, los especialistas dan por
hecho que existe una plaga mayor de la descubierta hasta ahora.