El consejero de Transportes y Centro de Datos del Cabildo de Lanzarote, Ramón Bermúdez, confirma que el Recurso de Reposición interpuesto en el día de ayer por parte de la Asociación Profesional de Empresarios de Autotaxis de Lanzarote, contra la resolución del 26 de enero emitida por este Cabildo, para la adjudicación provisional de la gestión del servicio integral de radiotaxis (Sistema Auriga), "no suspende o paraliza la ejecución del acuerdo, por lo que es propósito de este consejero y de la Institución contestar cuanto antes el Recurso y continuar, al mismo tiempo, con los trámites previstos".
Añade, además, que "sigue siendo nuestro propósito cumplir con el compromiso adquirido para que en el primer trimestre de este año quede resuelta la adjudicación de la gestión del Auriga". Desde la consejería de Transportes se rechaza de plano las insinuaciones y "acusaciones directas lanzadas por algunos taxistas tachando de arbietrariedades, abusos y amenazas" las gestiones llevadas a cabo por las instituciones lanzaroteñas, "pues en todo momento se viene desarrollando lo que está recogido en papel y con el beneplácito del sector".
De hecho se recuerda que fueron precisamente los profesionales del taxi los que en julio de 2005 solicitaron al Cabildo de Lanzarote que se procediera "a la adquisición de la central para la implantación de un servicio de gestión integral para los taxis de Lanzarote, señalando que, según el escrito presentado, las respectivas asambleas de las diferentes asociaciones de taxistas habían decidido que fuera el sistema Auriga el elegido".
En este sentido, el gobierno insular se remite al pleno del 13 de octubre de 2008 donde, de acuerdo con los ayuntamientos,"quedaron recogidos todos y cada uno de los pasos dados para intentar que fueran los propios taxistas los que se encargaran de la central única". Según consta en el expediente, "desde entonces y hasta el día de hoy no existe alegación presentada en ninguna de las fases del proceso de licitación y exposición pública, no entendiéndose lo que se esgrime ahora, cuando "los taxistas licitaron en el propio concurso de aunque no fueron capaces de hacerlo todos juntos, sino separados por grupos".