Enarenados
En los enarenados naturales se utiliza la superficie de lapilli (cenizas volcánicas), para conservar la humedad en el subsuelo. Al descubrirse esta cualidad, este sistema de cultivo se extendió también a otros puntos de la Isla, surgiendo los enarenados artificiales en zonas donde las erupciones no llegaron.
Los enarenados permitieron un cambio en los cultivos de la Isla, ya que de centrarse en los
cereales se pasa a las legumbres, papas, batatas, calabazas y otras hortalizas en los enarenados
artificiales, además de frutales.