El conjunto arqueológico engloba una quesera y varias “casas hondas”, entre las que se encuentra el Palacio de Zonzamas, también conocido como Cueva del Majo. En algunas estructuras pueden apreciarse diversos tipos de grabados y restos de malacofauna. Asimismo, se han encontrado fragmentos de cerámica, huesos de animales y cuchillos aborígenes.
El poblado se organizaba en torno a un núcleo central protegido por una muralla de piedras. Los 5 conjuntos arquitectónicos que se dan a conocer son construcciones semisubterráneas que en ocasiones tienen planta circular u oval y, en otras, planta rectangular. No se sabe con exactitud para qué se destinaban estas edificaciones, aunque se les han atribuido diversas utilidades tales como almacén o lugar de reunión.
Las queseras son manifestaciones rupestres que consisten en canales longitudinales labrados en bloques basálticos. Se desconoce el uso que tenían estas estructuras, aunque se cree que podían haber sido utilizadas para la práctica de ritos religiosos, la realización de actividades cotidianas como la molienda o, simplemente, para la captación y almacenamiento de agua. Junto a la quesera del poblado se encuentra la Piedra del Majo, un área en la que pueden observarse gran cantidad de grabados líbico-bereberes, podomorfos y demás símbolos prehispánicos.
- Dirección
- LZ-34, Teguise (Las Palmas)